La paleta de colores del Arzobispado está formada por el color Rojo Capelo, como color corporativo, y el color Azul Almudena, como color complementario. Se añaden también, como colores auxiliares, el Gris Muralla y el Gris Perla. Estos podrán ser reproducidos introduciendo matices entre el 20% y el 80%. En todo caso, habrá de garantizarse la correcta reproducción cromática, razón por la que se facilitan los valores de los principales códigos de color.
Las unidades de Curia que dispongan de símbolo propio, también contarán con un color corporativo. Si la unidad carece de color propio, se empleará el Rojo Archidiócesis. Estos colores han de usarse como principales en el ámbito de los respectivas unidades, donde sea el emisor principal, pudiendo matizarse según lo indicado arriba. Si se realiza una emisión conjunta, participando más de una unidad de Curia, los colores propios de cada una se omitirán en favor de los colores de la Archidiócesis.